Velocidad y cobertura de mi conexión a internet

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Velocidad y cobertura de mi conexión a internet

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Hoy en día, una buena conexión a Internet se ha hecho una de nuestras prioridades más altas ¿cuántas veces nos hemos encontrado en una videollamada con un familiar lejano y se nos ha dificultado la conexión? O aquellos casos en que nos encontramos escuchando música, haciendo un trabajo importante para la empresa, descargando documentos o software, mientras que más personas hacen lo mismo simultáneamente en nuestra red. Quienes hemos vivido esto, sabemos que la conexión se vuelve lenta, y nuestros dispositivos demoran en obtener información de Internet. Pero, ¿qué se puede hacer para aumentar la velocidad y la cobertura de nuestra conexión?

Una de las posibles causas es que el paquete que solicitamos con el proveedor de servicios de Internet (ISP) nos brinda una velocidad fija de N megabits por segundo (Mbps). Algunas cifras comunes ofrecidas por ISPs son de 3, 5, 10, 20, 30, 50, o 100 Mbps. Cabe mencionar que no debemos confundir bits con bytes, aquí te dejamos una referencia para evitar confusiones.

Se entiende que mientras más Mbps contratemos, más rápida será nuestra conexión a Internet. Pero, no siempre será así. Aunque tengamos el mejor paquete con la mayor velocidad y la instalación que prometa tener la mejor cobertura, si nuestro equipo no tiene la capacidad de soportar este flujo de información será una inversión en vano. Por ello, primero debemos conocer las cualidades que tiene cada equipo y cuál nos conviene más usar en nuestra red de área local (LAN).

Dispositivos de red y funcionamiento

El Internet es una red de comunicación global, conformada por nosotros (los clientes) y los servidores (donde podemos acceder a cualquier información disponible). Para acceder a esta red global necesitamos una puerta por la que fluya la información hacia dentro y fuera de nuestra red privada, lo que nosotros conocemos como módem. Sin embargo ¿cómo sabe la información a cuál de todas las redes LAN debe de entrar?.

Cada red se identifica con una dirección IP pública que le permite diferenciarse ante otras, y sirve como su dirección de origen y destino. Los dispositivos en una LAN, como smartphones, televisiones, computadoras, entre otros, cuentan con una dirección IP privada para comunicarse entre ellos. De esta forma, múltiples dispositivos pueden conectarse en una misma red. Existe un dispositivo llamado routerque se encarga de dirigir o enrutar el flujo de información entre dispositivos de acuerdo a sus direcciones IP y el origen y destino de la información. Un router actúa como puente entre el exterior y la red local a través del módem.

La red LAN está interconectada a través de cables de par trenzado con terminaciones RJ45 que enlazan dispositivos con el router a través de un switch. Los switches se clasifican en gestionables y no gestionables, estos últimos ya vienen con una configuración predeterminada, mientras que los gestionables pueden ser configurados para determinar las características con las que se transmitirán los datos a tus dispositivos, velocidad de conexión, qué puertos se asignan a qué dispositivos, entre muchas otras opciones.

Los cables utilizados también deben de tener la capacidad adecuada para transmitir la información, por ejemplo, si usamos un cable Cat6, que soporta un ancho de banda de hasta 250 MHz, tendremos mayor velocidad que si usamos un cable Cat5e, que soporta un ancho de banda de hasta 100 MHz.

Cables de par trenzado

Algunas categorías del cableado de par trenzado

Si la red instalada en tu casa es una red inalámbrica (WLAN), se usa un access point (AP) conectado al router. Este se comunica a través de una frecuencia de radio con los dispositivos conectados, que puede ser de 2.4 o 5.8 GHz. La frecuencia más comercial es de 2.4 GHz, lo que provoca que exista interferencia considerable entre los equipos que la usan. Cada una de estas frecuencias posee características muy útiles, dependiendo de lo que el cliente desea. Por ejemplo, la frecuencia de 2.4 GHz puede rebotar y atravesar los muros perdiendo pocos datos, pero es muy lenta comparada con la frecuencia de 5.8 GHz. Cabe mencionar que esta última frecuencia no es capaz de atravesar o de rebotar en los muros con tanta facilidad.

Cámara de seguridad

Algunos dispositivos, como cámaras de vigilancia inalámbricas, pueden funcionar a 5.8 GHz debido a sus requerimientos de ancho de banda

Puede que te hayas dado cuenta de que en tu instalación de red no cuentes con todos los dispositivos que mencionamos, pero esto no es así. Existen soluciones que integran un módem, router, switch y AP dentro de un sólo dispositivo, el que comúnmente vemos en nuestros hogares. Esto no significa que no podamos extender nuestra red agregando más switches, routers o APs.

Optimizando velocidad y cobertura

Cuando contratamos un servicio de Internet, estas dos palabras son las que mayormente buscamos. Nos es importante que todas las actividades que requieran de una conexión a Internet puedan realizarse lo más rápido posible, desde cualquier punto de la casa. La mejor forma de lograr esto es revisando la funcionalidad de los equipos con los que contamos dentro de nuestra instalación de red.

Lo primero a revisar es en qué frecuencia está funcionando tu AP. La frecuencia de 5.8 Ghz tendrá una mayor cobertura mientras exista una mínima cantidad de muros en tu espacio, ya sea en tu casa u oficina. Sin embargo, si cuentas con varios muros, la mejor opción es que tu AP funcione a 2.4 Ghz para que la cobertura sea más amplia aún con obstáculos presentes. Debemos tomar en cuenta a qué frecuencia trabajan los dispositivos conectados, ya que ambas frecuencias no son compatibles entre sí.

Diagrama

En este diagrama se puede observar como los dispositivos que trabajan a una diferente frecuencia no son compatibles.

También es importante revisar con qué estándar de WiFi trabaja el AP. Existen diferentes estándares de la especificación de la IEEE, como 802.11a/b/g/n, y el más nuevo, 802.11ac. Cada estándar tiene diferentes casos de uso, pero en la actualidad, los estándares 802.11n y 802.11ac son los más veloces, puesto que trabajan con múltiples antenas.

Como ya se mencionó anteriormente, lo más normal es que el paquete de Internet que adquiriste con tu ISP incluya un dispositivo con funciones de AP. Pero, si la cobertura no es suficiente, nunca está de más conectar a tu red un segundo o hasta un tercer AP.

En caso de que no uses WiFi y todos tus equipos estén conectados por cables, es preferente usar un switch con los puertos suficientes para extender la cobertura de la red, la cual se definirá por el número y la longitud de los cables. También hay estándares de velocidad para redes cableadas, siendo muy comunes FastEthernet (100 Mbps) y GigabitEthernet (1000 Mbps o 1 Gbps), actualmente llegando hasta los 40 Gbps en instalaciones más especializadas que requieren de altas velocidades.

Diagrama de red típica

Un diagrama de una red típica, con los componentes que mencionamos en el artículo.

Por último, debes asegurarte que todos tus equipos inalámbricos (smartphones, laptops, tablets) sean compatibles con la frecuencia y el estándar de tu AP. Para los equipos conectados a la red cableada, debes verificar que la máxima velocidad soportada por sus interfaces de red sea la adecuada para tus necesidades. Lo más importante es que tus equipos puedan aprovechar al máximo lo que tu instalación de red y tu paquete de Internet te ofrecen.